ಶುಕ್ರವಾರ

Una gran confusión reina en su alma.
Señorita.
Su risa no es franca.
Su risa escupe.
Señorita.
Habláme Estela te digo!.
-Te puse un nombre caprichoso.-
Te puedo llamar de diversas formas
al estilo de mi humor.
Te digo Romualda Griselda Martirio.
Martirio.
Como me dé la gana.
Igual sé quien sos. Extraño
los días de la diferenciación Ana
Aquellos. Lejanos. Nostalgia.
Hablar entonces era valioso.
Escribir trascendernos. Escribo
en un teclado sin martillos
Como un acto de aprecio me escribo
palabras fantasmas distraídas se pierden.
Lo importante por ahora sigue siendo existir.
¿Cómo dejaste que los pájaros se devoraran
los guasanos que nos permitían volver?
Nos entretenemos con vicios de gente culta Mariana.
Y los barrotes que imagino son de puro cristal.
Prohibido romperlos.
Prohibido romper la última belleza que alcanzo a ver.
Extraño ser yo y no ser dos.
Señorita, le pido que se vaya.
Es usted también cristal
Su contacto asusta.
(Todavía siento miedo
no se van las sensaciones
Sólo que es una igual a la otra:
Miedo y viene risa y viene angustia
y calentura y pastilla de menta)
Me transparento.
Ay, no es esmalte de uñas lo que brilla
en la punta de mis dedos.
Me transparento.
Dígame la verdad señorita.
Tengo el derecho de saber si es que
me estoy haciendo astuta.
Qué frío. Y sudor.
Usted es cruel. Hermosa.
Mi venda mi cielo mi vuelo
mi canto monótono,
no he desarrollado imaginación en demasía.
Con palabras torpes un poco te amo
Me sacrifico por vos he perdido
contacto con la realidad contigo y por vos.
Me estiraste como un acordeón
como acordeón grito.
Ahora que estoy cansada
veo cada mancha y en los ojos tengo espinas.
Por eso serán las vendas
tan raras.
Me hacen sin embargo verlo todo
superpuesto.
Desespero de todo lo nada.
Andáte. Basta. ¿A quién me quejo?
¿A quien le digo? ¿A quien lastimo?
El mundo que presiento es feo
¿Adonde vuelvo? Quiero llegar
reírme y que importe. Grito lascera.
Supiste engañarme. Yo te lloré
convenientemente lloré cada instante
que creí conveniente lloré.
Erinnia
Por padre por madre por ella.
Pensando que cada sitio particular era eso mismo
y cada lágrima un diezmo un progreso
a la lenta liberación.
Fuí obediente intensa hijadeputa.
Dejáme ir. Andáte.
Inscribo palabras que no encuentran donde caer