/Soy de plata y exacto. No tengo prejuicios.
Todo lo que veo lo trago de inmediato tal y como es, sin la turbiedad del amor o de la antipatía.
No soy cruel, sólo veraz. S. Plath
de borracho al amanecer
cada cual vuelve como puedea la ilusión de una cama.
p. Yende
(...)Y era falso que hubiera una soledad donde encontrarse. Al final siempre está el otro, prohibido siempre: escuchar hablar a alguien en sueños, entrar a ver su cine mudo, soñarlo desnudarse: si hubiera cómo abrir la puerta hasta ese limbo. No la hay. Y todo lo demás es la impostura. (Cada uno reproduce al infinito su propio mecanismo. -¿Me decís cuál es el mío?) ¿Empezamos a callarnos por vergüenza de empezar a repetirnos?
Si pudiera elegir dar o no dar con esa llave, y abrir. Yo te abriría. Yo tomaría mi vida y la pondría entera en tus manos, te diría: "toma, esta es mi vida.” R.Ramos
Vamos y venimos
ni a la idea de la insatisfacción
los párpados caen deshilavanados. nada por ver. y el olvido llega en espirales de humo. sufrir la violación del sonido penetrando, agrediendo, amando a su cuerpo sin permiso; violación de la mano ausente tocando al culo que flota, estallado, dentro del jean azul. sonidos. y cuerpos desmembrados nadando los restos de noche. Laura A.
la clarividencia de la oscuridad